martes, 30 de julio de 2013

Iniciación a la fotografía

La corta duración exigida a los cortometrajes para el multitudinario Notodo Film Fest hace que muchas veces se opte por un chiste fácil o ingenioso. En este caso podríamos pensar eso: un chiste, giro, sorpresa; eso sí, bastante divertido y sorprendente que además invita a verlo dos veces.


Pero Nico Aguerre y su equipo no se queda en eso. Con una realización sencilla pero efectiva y apropiada crea un corto de humor fino y elegante, con un personaje de mujer pesada por desgracia muy habitual y reconocible, perfectamente interpretado por la natural Laura Barba (desde luego el acento catalán también puede dar realismo y mucho juego). Los otros tres intérpretes masculinos también están en su punto con su cara de circunstancias. Y lo dicho, al final ese giro sorprendente y jocoso, sobre lo que en realidad podría ser un drama, pero que está dado con tanta elegancia y desparpajo que no suena en ningún momento a chiste malo o burla al colectivo implicado, como en tantos cortos o sketches. Además explica alguna reacción que no encajaba del todo hasta descubrir el giro. Al volver a verlo se descubren más matices de las interpretaciones, pero también se descubre un error técnico, la falta de continuidad de las miradas de los personajes. Un fallo que tampoco desmerece el conjunto.

domingo, 7 de julio de 2013

Limón & chocolate

Escándalo Films, la productora de la ESCAC, vuelve a deleitarnos con un buen corto, bien realizado y con una estética actual y agradable, marcado por la sencillez y corrección.
En esta ocasión la directora Gemma Ferraté logra una película sensible y bonita, y si bien esta historia de una pareja rota que se reencuentra y se replantea su relación recordando con  añoranza los buenos momentos y volviendo a sufrir por las malas memorias (lo cual significa que aún importan) no es especialmente original, sí que entretiene y logra la identificación con los personajes, a lo cual ayuda sin duda el reparto, con dos actores muy naturales y bien dirigidos y que podían ser cualquiera de nuestros amigos, Aida Oset y Marc Garcia Coté. 



Se echa de menos algo más de ambición en este corto, ya que a su perfección le falta algo que le de toda la personalidad que lo podría convertir en algo grande. Tiene algo de producto publicitario ideado para gustar a todo el mundo (su iluminación y montaje nos pueden recordar a un anuncio de Ikea). También tiene ese punto de "moderno" barcelonés pero no lo suficiente para poder echárselo en cara. Todo está bien hecho, todo está en su sitio, pero quizás se note mucho.
Mientras esperamos un corto donde la joven directora ponga algo más de pasión, podemos augurar que este fresco y delicioso "Limón & Chocolate" va a ser uno de los cortos más punteros de la temporada festivalera española.
M.S.



jueves, 4 de julio de 2013

Malas Hierbas

Malas Hierbas parece que tiene un mensaje interesante, aunque no especialmente novedoso: todos estamos predispuestos a la corrupción, independientemente de clases sociales. Cortometraje muy español, recoge el testigo de la tradición de nuestro cine. Un argumento de enredo que bebe de la picaresca, humor chusco, interpretaciones exageradas y carícaturescas (Luis Zahera y Joan Manuel Gurillo, perfectos en el esteréotipo y la verdad, muy divertidos), una puesta en escena convencional y lugares comunes como maridos cornudos, contraste entre ricos de moral relajada y la clase trabajadora con buen corazón, chistes fáciles con la senilidad de una anciana... vamos, que sólo faltaba una señora de buen ver en paños menores para pensar que estamos viendo una peli de Ozores.

Aunque toque el tema de la crisis vemos que los problemas económicos no son un tema sólo actual, siempre han estado presentes en nuestro cine y literatura. La violencia le da el toque moderno, eso sí.

M. S.

lunes, 3 de junio de 2013

Fracaso Escolar

Es reconfortante ver que el cortometraje para muchos es una película de corta duración y no un género en sí mismo, ni un ejercicio de aprendizaje, o un simple paso antes de debutar en el largo. Y aquí tenemos a Gracia Querejeta, una directora con amplia experiencia y filmografía ejemplar que rueda una película que dura el tiempo necesario para contar lo que quiere. 
No tiene nada que demostrar y no entra en filigranas para llamar la atención de jurados y productores. Un solo escenario (una parada de autobus), una anécdota (un estudiante que pierde el bus) y un par de actores. Pero no cabe duda que su experiencia (tanto como realizadora como productora), su exigencia y presuponemos que sus contactos dan al corto una alta calidad técnica (fotografía, montaje) ya que no es tan fácil ni barato rodar en exteriores de noche, con autobuses como elemento principal de la trama, y con una actriz de la categoría de Adriana Ozores. Qué está maravillosa, como de costumbre, al igual que su partenaire, el joven Aron Piper.

Un adolescente fracasa en los estudios, pero como siempre, los padres tienen cierta culpa de esto. Su madre se preocupa y se esfuerza en cumplir su papel y hacer algo por el chico, y en este caso concreto esta ayuda se materializa en asegurarse de que coge el autobus a tiempo para llegar a clase. Pero madre e hijo son incapaces de ello, la falta de voluntad de él y el despiste de ella, además de las circunstancias (la situación física de la parada y la falta de cortesía de los conductores no ayuda), hacen que el hijo vuelva a retrasarse en su llegada al colegio. Hay cierta metafora en todo esto y en realidad con poco Gracia nos cuenta mucho. Una lástima que muchos se quedarán con la impresión de ser una mera anécdota bien rodada. Y un aplauso a que con su prestigio no se caigan los anillos en hacer este sencillo corto.
En breve tendremos un ahondamiento en los temas que cuenta en "Fracaso Escolar" con el largo  "Quince años y un día", protagonizado por el actor descubierto en este corto.

martes, 21 de mayo de 2013

Deazularrojo

Este cortometraje de Ana Lorenz destaca por su estructura, grabado en escenas con orden cronológico inverso, lo cual nos recuerda a Memento y sobretodo a Irreversible de Gaspard Noé, cinta a la que parece que homenajea de una forma muy digna. Ya que no sólo comparte esa estructura (que ya no es especialmente original pero que aquí funciona muy bien para hilvanar el guión y sorprender con sus giros) si no un muy buen uso del color, algo ya indicado en el título, su violencia y su denuncia contra los ataques sexuales a mujeres.


Y todo esto lo consigue en cinco minutos, lo cual es cierto que hace que el relato se resienta por su esquematismo y su falta de tiempo para trazar personajes más allá de un arquetipo, Pero no obstante es un corto que consigue mucho con poco y que está muy bien rodado, manejando extras en una discoteca, montando peleas muy verosímiles y con una fotografía que saca lo mejor de esas luces, tanto del ambiente discotequero como de las calles vacías. El corto recibió el importantísimo premio del Jurado de Notodofilmfest, lo que abre muchas vías a su talentosa directora y colaboradores.

Efímera

Si hay una película cuyo estilo ha dividido opiniones durante los últimos años ésta ha sido Amelie. Para unos encantadora y luminosa, para otros ñoña y vacía. Y hay muchos críticos que opinan que sus imitadores han creado una escuela de dudoso gusto: ¡Cuánto daño ha hecho Amelie al mundo del corto! dicen unos. Pero para otros este estilo visual ha hecho avanzar y mejorar la estética cinematográfica. Y en especial la dirección artística. De éste mundo proviene Diego Modino, que recoge lo mejor de Jeunet y Caró, enfrentando el mundo naïve y feérico de Amelie al más oscuro y grotesco de Delicatessen. No sólo eso, enfrenta a Disney con Tarantino, al manga Kodomo contra el Gekira, a la luz que representa una pequeña bailarina y su abuelita contra la sordidez de unos mafiosos del Este.


Con una producción que emplea grandes medios con grandes resultados, (especialmente con una dirección artística maravillosa que recrea tanto el mundo de cuento de hadas como la suciedad del teatro abandonado, pasando por una ciudad hostil que nos recuerda al Chaplin de "Tiempos Modernos" o al cartoon américano), y un reparto perfectamente adecuado a cada personaje (destacando a la joven Paula Peñalver, que dota de encanto a un personaje apenas dibujado, y a la entrañable Asunción Balaguer; y decir que los"mafiosos rusos" cuelan perfectamente como tales), Efímera es un cortometraje que consigue escapar de ser un simple pastiche de referencias sin personalidad y sin apenas historia que contar. Y lo hace gracias a que por unos instantes efímeros logra emocionarnos con aquello que no tiene explicación, lo que llamamos la magia del cine.


El corto no gustará a todo el mundo, ya que aunque nos muestra dos mundos diferentes y hay bastante violencia, predomina ese sello ingenuo que tiene muchos detractores, pero que si está bien usado no debería ser cuestionado. E igualmente será adorado por otros que valoren el trabajo bien hecho y su "buen rollismo".

martes, 14 de mayo de 2013

La Boda

Es de agradecer que cada vez haya más mujeres dirigiendo cortometrajes, pero sobretodo que éstas incluyan un punto de vista femenino en este mundo bastante masculino, y que lo hagan en su argumento, temática y personajes. Aunque este corto es cine social, trata sobre la inmigración y la precariedad laboral, su principal tema es la mujer: sus problemas más aparentemente intrascendentes son tratados casi al mismo nivel que los más graves, y parece tan importante tener unas uñas arregladas como esconderse de una redada policial, llevar los zapatos a juego como no defraudar a los hijos. Esta forma de tratar con la misma naturalidad hasta los detalles más nimios 

Las desventuras de la maravillosa actriz Yailene Sierra el día de la boda de su hija son narradas con una maestría excelente y un detallismo que logran que nos identifiquemos totalmente con un personaje quizás muy alejado del espectador (y desde luego poco corriente en el mundo del corto, una inmigrante cincuentona y pese a sus problemas alegre y divertida) a lo que ayuda mucho el carisma y cercanía de Sierra. Todo el reparto es excelente y nos deja una galería de retratos femeninos inolvidables, como la divertida peluquera interpretada por Elena Irureta, que debe ya ser consagrada como secundaria de cáracter del cine español. Pero no sólo los entrañables destacan, también nos encontramos con algunos de los personajes más mezquinos de los últimos tiempos, no por ellos menos importantes para esta entretenida trama.
hay que tener mucho talento para tocar tantos temas importantes sin ser ni pretencioso ni superficial, para hacerlo con ese humor y desparpajo pero sin caer en una parodia, sin perder el ritmo en ningún momento, que engancha desde el conflicto laboral inicial hasta ese final "sorpresa" que por una vez logra su objetivo al pillarnos desprevenidos y emocionarnos con esa decepción con la que acaba el corto, muy bella y muy metafórica, quizás algo inverosímil, pero que nos llena de melancolía a la vez que de optimismo.



Marina Seresesky puede estar orgullosa de habernos dado un corto redondo y si sigue así sus próximos trabajos serán grandes éxitos.